Redefiniendo la Inteligencia: 9 Tipos de Inteligencia de Howard Gardner.

zen garden
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Cuando vemos un individuo excelso en operaciones matemáticas y que recita de memoria cualquier hecho histórico que se nos ocurra, dando todo tipo de datos como fechas, nombres, lugares; y que además se sabe todas las capitales de los países del mundo solemos calificar a esa persona como muy inteligente.

Pero cuando vemos una persona que posee muy poco o nulo conocimiento factual de lo que conocemos como cultura general solemos condenarla de tonta.

Y aunque es cierto que el conocimiento adquirido es de gran utilidad, es necesario tomar en cuenta que por sí solo no hace gran diferencia a la hora de evaluar la calidad de vida de un individuo y su función en la sociedad.

Hay personas con escaso conocimiento en cultura general que puede llegar a tener un excelente manejo de situaciones en su vida, pudiendo llegar a tener una vida más plena y útil para sí misma y para el mundo, que cualquiera con un doctorado y una pared llena de diplomas.

Dicen que Albert Einstein dijo que “Todos son genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar un árbol, vivirá su vida creyendo que es estúpido.”

Sin embargo, que todo esto no nos lleve a pensar que los conocimientos adquiridos en la escuela son inútiles.

Es la capacidad de relacionar hechos, de procesar la información, el lenguaje y su uso, en conjunto con el arsenal de habilidades particulares con las que cada uno cuenta lo que vuelve práctico al conocimiento.

La noción de inteligencia válida en nuestra sociedad tecnológica y de consumo que pone en gran estima la capacidad de memorizar desde simples datos anecdóticos hasta operaciones matemáticas complejas está sobrevalorada. Por supuesto que es una cualidad, pero sólo es una parte del espectro, y que además se usa principalmente en mediciones relacionadas como la productividad, aumentar las ventas de determinada empresa y generar altos ingresos principalmente.

La inteligencia como tal es muy difícil de ser definida, tal como nos platica el psicólogo W. Joel Schneider en una entrevista para la revista Scientific American: “Al nivel individual, la mayoría de las personas definen inteligencia de acuerdo a su propia imagen. Los ingenieros la definen en formas que describen a un buen ingeniero. Los artistas la definen en formas que describen a un gran artista. Científicos, emprendedores y atletas hacen lo mismo. Mi definición probablemente definiría a un psicólogo académico. Hay una considerable diversidad en estas definiciones pero también coincidencias. Es la redundancia en las definiciones la que justifica el uso popular de la palabra inteligencia. Sin embargo, las inconsistencias en estas varias definiciones son reales y requieren que el término inteligencia se mantenga ambiguo, así cumple las necesidades del individuo que la usa”.

Tomando en cuenta la realidad indefinible de esta palabra y siendo consciente de las limitaciones que esto impone, a continuación mostraré de forma general los resultados del estudio hecho por Howard Gardner, psicólogo del desarrollo, y profesor de Cognición y Educación en la Harvard Graduate School of Education; en donde propone que existen 9 tipos de inteligencia.

1.- Inteligencia Lingüística: Habilidad para pensar en palabras y usar el lenguaje para expresar y apreciar significados complejos.

2.-Inteligencia Intrapersonal: Capacidad para entenderse a uno mismo y los propios pensamientos y sentimientos, y usar ese conocimiento en planear y darle dirección a la vida de uno mismo.

3.- Inteligencia del Movimiento-Cuerpo: Manipular objetos y usar una variedad de habilidades físicas. (atletas, bailarines y cirujanos)

4.-Inteligencia Existencial: Sensibilidad y capacidad de abordar preguntas profundas acerca de la existencia humana, tales como el significado de la vida, porqué morimos, y cómo llegamos aquí.

5.- Inteligencia Lógico-Matemática: Habilidad para calcular, cuantificar, considerar proposiciones e hipótesis, y llevar a cabo operaciones matemáticas completas.

6.- Inteligencia Naturalista ó del Medio Ambiente: Sensibilidad humana al mundo natural. Personas con un gran carisma con animales o talento natural para el cuidado de plantas.

7.- Inteligencia Musical: Habilidad para reconocer tono, ritmo, timbre y más en relación al sonido y música.

8.- Inteligencia Espacial: Relativa a imágenes, refiriéndose a aquellos con la gran habilidad de usar la imaginería mental y habilidades artísticas.

9.- Inteligencia Interpersonal: La habilidad para entender e interactuar de forma efectiva con los demás.

Todos nosotros nacemos con el potencial para desarrollar todas estas formas de inteligencia pero con una predisposición genética hacia alguna o algunas de estas formas de inteligencia. El medioambiente (educación de los padres, escuela, país etc.) ayuda a que tendamos a movernos hacia una forma de inteligencia u otra. Sin embargo el individuo tiene la posibilidad de desarrollar y manifestar todas estas formas de inteligencia, dicho de otra forma, poner en balance todo su potencial.

Conceptual stack of different stones in balance - illustration 3d render
Conceptual stack of different stones in balance – illustration 3d render

EL psiquiatra Carl G. Jung propuso que todos funcionamos con base en 2 actitudes básicas: extrovertido e introvertido, una consciente y la otra en la esfera de lo inconsciente. Y 4 funciones psicológicas: sensación e intuición (la forma en la que prefiere tomar la información), pensamiento y sentimiento (la forma en la que prefiere tomar decisiones). También una es consciente y la otra se mantiene inconsciente.

Estas 4 funciones tienen que ver con la tendencia del individuo a relacionarse con el mundo, ya sea racionalmente ó percibiendo. El objetivo del proceso de individuación según Carl G. Jung, es la manifestación completa de todas las actitudes y funciones del individuo de forma consciente, tal como lo que mencionábamos con las 9 formas de inteligencia.

Desfragmentar lo fragmentado.

En la película del 2014 “Lucy” se dice que no usamos todo el potencial del cerebro, lo cual causó cierto debate y llevó a varias personas con mentalidad científica tradicional a afirmar que eso es una tontería ya que sí usamos todo nuestro cerebro siendo falso eso de tener “apagado” algún porcentaje de nuestro cerebro. En mi opinión no tiene que ver con encender o apagar partes de nuestro cerebro físico sino a que nuestro conocimiento y nuestro condicionamiento lingüistico hacen que percibamos de forma limitada.

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Hombre Universal. Manuscrito-iluminación del Lieber Divinorium operum ó De Operatione Dei (Libro de los Trabajos Divinos) por Hildegard de Binden, 1163-74. Biblioteca Statale, Lucca.

Enfocarse en el potencial propio es mejor que querer seguir a la masa, desarrollando al mismo tiempo todo nuestro potencial humano, únicamente siguiendo nuestro propio instinto.

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